En un nuevo episodio de Bardo Financiero By Max, el ciclo de entrevistas con referentes económicos y empresarios de Mendoza, el invitado fue Santiago Laugero, presidente de la Federación Económica de Mendoza (FEM) y cabeza de Laugero Construcciones, una firma con más de cuatro décadas de trayectoria en el desarrollo de infraestructura en la provincia. La charla recorrió desde su visión sobre la construcción moderna hasta su análisis sobre el presente económico y político del país.
Con la naturalidad que caracteriza al ciclo, el diálogo se convirtió en una radiografía honesta del sector de la construcción, los desafíos que enfrentó durante la pandemia y el cambio de paradigma en torno a los materiales y técnicas constructivas. «Nosotros usamos hormigón afuera y Durlock adentro con estructura pluviometálica. Lo prefiero antes que el ladrillo. Pero sí, en Argentina sigue habiendo un preconcepto fuerte con eso», aseguró Laugero, quien resaltó que muchas veces, lo moderno es mirado con desconfianza, incluso cuando ofrece mejores resultados.
Uno de los momentos más destacados fue cuando habló sobre uno de sus últimos emprendimientos inmobiliarios, del que no quiso ni mirar los costos: “Es lejos el más lindo”, dijo con orgullo. El desarrollo fue posible gracias al trabajo conjunto con el estudio del arquitecto Pablo Guerra y Mario Japas. “Hicimos un mini concurso de ideas y elegimos un concepto que nos impactó desde lo estético y conceptual. Nos tocó atravesar años difíciles como la pandemia, pero lo bancamos financieramente desde la empresa y el resultado fue muy bueno”.
Consultado sobre qué mira un constructor cuando entra a una obra, compartió algunas claves: la calidad de las terminaciones, el tipo de grifería, los materiales utilizados y la solidez de las estructuras. “Cuando golpeás una pared, sabés si es cartón o no. El Durlock bien aplicado, con sistemas dobles o reforzados, no solo facilita la construcción, también el mantenimiento y las reparaciones futuras”, explicó.
Sobre la obra pública, Laugero no esquivó la polémica: “Sí, ha sido el botín de muchos políticos. Hay casos emblemáticos que nos han dolido a quienes hacemos obra pública en serio. Por eso es clave potenciar los sistemas de control y eficiencia. Estamos hablando de fondos públicos. Una vivienda del IPV no puede costar más que una privada, porque si eso pasa, hay gato encerrado”.
Respecto al futuro de la infraestructura estatal, anticipó una tendencia a reemplazar parte de la obra pública por esquemas privados, como los proyectos viales financiados mediante peajes. Sin embargo, alertó: “No hay que enamorarse de esas formas. Hay muchas necesidades estructurales que los privados no van a cubrir”.
Finalmente, se refirió al contexto económico nacional: “El 2024 fue un año de ordenamiento, necesario después de ejercicios muy malos. Hay mejores expectativas. Muchos empresarios venimos de años en los que los balances no cerraban. La inflación nos desgarra. Hoy hay esperanza, pero también desafíos: abrir la economía sin proteger nuestro entramado industrial puede generar efectos negativos en el empleo”.
Como presidente de la FEM —al menos hasta las elecciones de abril—, aseguró que desde la entidad seguirán proponiendo ideas al Gobierno nacional, como hicieron recientemente en una reunión con funcionarios en San Rafael. “La macro necesita que la micro no se muera. Si no cuidamos la industria nacional, vamos a pagar el costo más adelante”.
El episodio cerró con un agradecimiento mutuo. “Estuve muy cómodo, los felicito por este espacio. Prometo difundirlo más. Es muy piola lo que hacen”, concluyó Laugero. Y como siempre, el equipo de Bardo cerró con una invitación a su comunidad: “Denle like, comenten, no cuesta nada y nos ayuda un montón”.
