En una nueva edición de Bardo Deportivo de Lila , José Sclar, actual vicepresidente y ex presidente de Macabi Mendoza durante cinco mandatos, reflexionó sobre el presente, pasado y futuro de esta emblemática institución mendocina. En una conversación profunda y honesta, Sclar abordó los desafíos deportivos, sociales y culturales que han moldeado al club, incluyendo un episodio de discriminación que dejó huella en su comunidad.
Fundado como un espacio para la comunidad judía, Macabi Mendoza ha experimentado una notable transformación en los últimos años. Aunque el 90% de sus socios aún pertenecen a la comunidad, el club ha adoptado un enfoque inclusivo que permite la participación de personas externas a esta.
«Es un proceso que viene de hace 10 o 15 años. El mundo cambia, y nosotros cambiamos con él», expresó Sclar. Esta apertura no solo ha diversificado la membresía, sino que también ha permitido al club convertirse en un referente de integración a través del deporte, especialmente en el ámbito del básquet.
Con categorías desde «Mosquitos» hasta Primera División, Macabi Mendoza compite en la Superliga de Básquet local, logrando destacadas actuaciones en torneos de Copa de Oro. Además, jóvenes talentos como Tomás Andes, recientemente convocado a la Selección Argentina Sub-15, muestran el potencial que emerge de las inferiores del club.
Como muchos clubes deportivos, Macabi Mendoza enfrenta limitaciones económicas, dependiendo en gran medida del patrocinio privado para mantener sus operaciones. «Es inviable subsistir solo con la cuota social», admitió Sclar, destacando que la profesionalización de la Superliga ha incrementado los costos de participación.
A pesar de estos retos, el club ha logrado avances significativos en infraestructura y gestión. Con un equipo de 25 a 30 empleados, entre personal administrativo y profesores, Macabi trabaja para mantener la calidad de sus actividades y el compromiso con sus socios.
Uno de los momentos más significativos en la historia reciente del club ocurrió el año pasado, cuando un incidente de discriminación en un partido de la Superliga marcó un antes y un después. «Fue un hecho doloroso, pero también un punto de partida», recordó Sclar.
A raíz de este evento, Macabi desarrolló un protocolo interno para abordar temas de discriminación, bullying y convivencia, trabajando de la mano con dirigentes, padres y deportistas. «Capacitamos a nuestros profesores y chicos constantemente. Este protocolo nos permitió aprender y fortalecernos como institución», destacó.
Con aproximadamente 3.500 miembros en la comunidad judía de Mendoza, Macabi se mantiene como un bastión cultural y deportivo. Más allá de los desafíos, el club sigue apostando por la integración y la excelencia, adaptándose a los cambios y construyendo un espacio inclusivo para todos.
«La misión del deporte es unir, y en Macabi trabajamos día a día para que eso sea una realidad», concluyó Sclar.
