En un nuevo episodio de Bardo Financiero de Max Capital , conducido por Nico Attias y Matías Lara, Daniel Miranda, rector de la Universidad Maza desde 2010, compartió detalles sobre la evolución de esta institución privada, abordando temas como financiamiento, adaptación curricular e innovación educativa.
Desde su llegada a la rectoría en 2010, Miranda ha liderado un crecimiento sostenido en la Universidad Maza, expandiendo su presencia en toda la provincia de Mendoza, con sedes en el Valle de Uco, el sur provincial, Lavalle, el este y nuevas extensiones en Malargüe y General Alvear. Este proceso, denominado territorialización, busca evitar el desarraigo de jóvenes estudiantes, permitiéndoles formarse y ejercer profesionalmente en sus comunidades.
“Un plan estratégico desde el día uno ha sido clave para lograr este crecimiento. La pandemia marcó un antes y un después, acelerando la adopción de la virtualidad y obligándonos a cumplir con estrictos criterios de calidad académica aprobados por la CONEAU”, explicó Miranda.
La Universidad Maza ha implementado prácticas innovadoras como clases espejo con instituciones de Chile, Perú, Brasil y Bolivia, fomentando una educación globalizada y de calidad. Además, ha reducido los trayectos curriculares de algunas carreras, alineándolos con las necesidades de la matriz productiva.
“En Europa, las grandes universidades se adaptan a los requerimientos de las industrias locales. Nosotros nos inspiramos en esos modelos para especializar a los estudiantes según las demandas del mercado”, afirmó Miranda.
Ante los desafíos financieros, la Universidad ha ampliado sus fuentes de ingresos. Además de los aranceles, ha desarrollado programas como un centro de oficios y artes, la producción de vinos y productos alimenticios a través de la Facultad de Ciencias de la Nutrición, y una fundación que gestiona becas y el merchandising de la institución. Según Miranda, estos ingresos no operativos han crecido de un 4-5% en 2010 a un 8-10% en la actualidad.
Las prácticas preprofesionales supervisadas son un pilar en la formación de los estudiantes, aplicándose desde los primeros años de las carreras. “Es fundamental acercar a los alumnos al ámbito laboral lo antes posible, para que desarrollen competencias clave”, destacó el rector. Además, todas las pasantías son remuneradas, garantizando un trato justo para los estudiantes.
Un punto clave de la charla fue el impacto que tiene un egresado en su comunidad. Aunque aún no hay mediciones específicas en Mendoza, Miranda señaló que la Universidad Maza está trabajando en ello a través de su Observatorio de Seguimiento. “Queremos demostrar cómo nuestros egresados contribuyen al desarrollo productivo y social de la región”, afirmó.
A pesar de los desafíos, Miranda aseguró que la educación privada en Argentina sigue siendo más accesible que en otros países como Chile o Canadá, donde los costos de las universidades pueden ser prohibitivos. Sin embargo, esto también representa un reto para instituciones como la Maza, que deben encontrar un equilibrio entre calidad educativa y sostenibilidad económica.
Con su enfoque en la calidad académica, la innovación y el impacto social, la Universidad Maza se posiciona como un referente en la formación de profesionales para el futuro de Mendoza y el país.
