Federico Balter, empresario referente del mundo motor y dueño de Viñas Bike, fue protagonista del nuevo episodio de Bardo Financiero, el ciclo conducido por Nico Attias y Fede Giroldi, presentado por Max Capital. En una charla cargada de análisis, cotizaciones y estrategia, Balter explicó cómo Royal Enfield se consolidó como una de las marcas de motos más elegidas en Argentina y qué rol están jugando marcas como Vespa, Aprilia y Motoguzzi en este nuevo escenario económico.
Según Balter, el fenómeno Royal Enfield en Argentina no fue casualidad. “La marca, que tiene el 90% de sus ventas en India, decidió hace cinco años expandirse al mundo. Para eso diseñaron una banda de precios internacional que permitió una inserción competitiva en mercados como el argentino”, explicó. Esta política facilitó al importador argentino, el Grupo Simpa, ofrecer motos de alta calidad a precios muy por debajo de la competencia.
“En un país donde los 0 km están entre los más caros del mundo, lograr una buena relación precio-producto fue clave. Hoy una Royal puede costar solo 500 o 1000 dólares más que en países como Chile, cuando históricamente esa diferencia era del doble o triple”, destacó.
La historia de Viñas Bike con Royal Enfield comenzó cuando Edu y Diego Pulenta, dueños del local de Porsche en Mendoza, decidieron buscar una nueva marca para representar tras las restricciones a las importaciones. Fue entonces cuando el Grupo Simpa les ofreció Royal Enfield como una oportunidad “bomba”.
“Ahí me convocan, primero como abogado para revisar los contratos, y luego como socio para llevar adelante el negocio. Vimos el potencial del producto y su estrategia agresiva, y no dudamos”, relató Balter. El resultado: una verdadera revolución en el mercado mendocino, donde las Royal se multiplicaron en las calles.
El contexto político-económico también ocupó un lugar central en la entrevista. Balter destacó que, si bien la apertura del cepo cambiario comenzó por las personas físicas, el nuevo régimen de importaciones está generando condiciones más predecibles para el sector privado.
“Pasamos de trabajar en un esquema lleno de restricciones a pensar en una economía más normalizada. Hoy podemos proyectar, abastecernos de productos y repuestos, y pensar a 24 meses. Eso antes era impensado”, señaló.
El empresario también subrayó cómo la baja del impuesto PAIS impactó directamente en el valor de las motos de alta gama. “Algunas motos como la Aprilia Touareg bajaron casi 9000 dólares en el precio final, pero ahora el problema es otro: no tenemos stock. Las fábricas no entienden la volatilidad del mercado argentino y no pueden responder tan rápido al salto en la demanda”.
En Argentina, hasta el tipo de cambio juega un rol inesperado en la venta de motos. “Hay clientes que pudieron sacar una Royal Enfield en 12 cuotas. Eso, en cualquier parte del mundo, es impensado. Acá se toma el dólar como forma de ahorro y también como herramienta de negociación”, contó Balter.
Para el empresario, el cambio normativo más importante es la simplificación del esquema cambiario. “Hoy ya no hay tantos tipos de dólar, eso facilita nuestra relación con proveedores externos y nos permite negociar con mayor claridad. Es uno de los mayores beneficios que tenemos respecto a la semana pasada”.
