En un capítulo inédito de Cabotaje, Mariano Bustos desglosa las llamas que envuelven al departamento de Guaymallén y a la Universidad Champagnat. Con tono crítico y evidencia contundente, el periodista de Bardo presenta un análisis que conecta gestiones municipales turbulentas, viajes costosos y un fallo judicial que pone en jaque la transparencia del sistema.
El intendente Marcos Calvente sorprendió al pedir la renuncia de todo su gabinete, incluyendo primeras, segundas y terceras líneas de funcionarios. Según Bustos, esta maniobra anunciada como un intento de «reencauzar la gestión» y recortar gastos, podría tener un trasfondo político más profundo. Los rumores señalan un ajuste de cuentas con aliados de su predecesor, Marcelino Iglesias, que habrían permanecido en posiciones clave.
Entre las polémicas que salpican la gestión de Calvente, destaca su reciente viaje a Barcelona para participar en el Smart City Expo World Congress . Aunque promocionado como un reconocimiento a las políticas innovadoras de Guaymallén, los detalles financieros del viaje levantaron sospechas. La municipalidad gastó cerca de 20 millones de pesos en pasajes y hospedaje para Calvente y dos funcionarios, Ignacio Conte y Melissa Villarroel. La oposición denunció opacidad en el manejo de fondos y exigió explicaciones, presentando incluso una escribana para acceder a los expedientes del evento.
El segundo foco de tensión se centra en un reciente fallo de la Suprema Corte de Mendoza que involucra a la Universidad Champagnat. El fallo, liderado por los Julio Gómez y José Valerio, avaló la prescripción de una acción judicial iniciada en 2016 contra una maniobra de 2011, en la que funcionarios del gobierno de Celso Jaque tomaron el control vitalicio de la Fundación Santa María.
El juez Pedro Llorente calificó la maniobra como una «desviación de poder» destinada a acomodar aliados en cargos clave de la institución. Sin embargo, Gómez y Valerio desestimaron la gravedad de los vicios argumentando que el caso había prescrito. La decisión ha generado indignación entre diversos sectores, que la ven como un acto de connivencia más que de justicia.
El voto de Valerio ha sido especialmente controvertido. Aunque defendió la prescripción, dejó entrever posibles tensiones políticas en el trasfondo del caso, aludiendo a la importancia de la «independencia del Poder Judicial». Las imágenes del juez posando con autoridades beneficiadas por el fallo avivaron aún más las críticas.
Para Bustos, estos episodios son un reflejo de cómo la política local sigue marcada por prácticas cuestionables y la falta de rendición de cuentas. «Estamos lejos de ser lo que alguna vez fuimos», sentenció, refiriéndose a un país que alguna vez aspiró a estándares más altos de integridad.La edición unplugged de Cabotaje no solo evidencia la crisis en Guaymallén y en la Universidad Champagnat, sino también en la confianza ciudadana hacia las instituciones.
