En el más reciente episodio de Bardo Financiero de Max Capital, Nico Attias y Federico Giroldi se sumergieron en la inspiradora historia de Germán Griffouliere, un empresario que combina tradición e innovación para transformar el panorama empresarial mendocino.
Liderando la compañía de transporte que lleva su apellido, Griffouliere representa la tercera generación de una familia dedicada al sector petrolero y minero desde la década de 1950. Sin embargo, su visión no se limita a continuar un legado. Germán ha sabido diversificar sus inversiones, incursionando con éxito en el rubro del entretenimiento y la gastronomía, siendo el creador de El Roble Wake Complex.
Lo que comenzó como una finca en desuso se convirtió en un proyecto revolucionario. Apasionado por el wakeboard, Griffouliere transformó un terreno agrícola en una laguna artificial para deportes acuáticos, añadiendo locales gastronómicos y espacios de entretenimiento. Aunque originalmente concebido como un proyecto inmobiliario, El Roble evolucionó hacia una propuesta única que combina deporte, cultura y gastronomía, atrayendo miles de visitantes cada fin de semana.
“Todo surgió de mi pasión por el wakeboard y el snowboard. Quería un lugar que integrara deporte, música y un espacio para bandas locales. Aunque al principio costó encontrarle sentido comercial, decidí seguir mi intuición y hacer realidad mi visión”, compartió Germán.
El proyecto enfrentó grandes desafíos, incluyendo la pandemia, que detuvo la construcción en pleno auge. Sin embargo, Griffouliere aprovechó las limitaciones del momento para completar la infraestructura y posicionar a El Roble como un destino al aire libre, justo cuando la gente buscaba alternativas para disfrutar fuera de casa.
El éxito de El Roble no fue fortuito. Respaldado por la empresa de transporte familiar, Germán y su equipo aplican estrategias de financiamiento innovadoras, desde créditos bancarios hasta fideicomisos y obligaciones negociables, adaptándose a las necesidades de cada proyecto.
“Siempre buscamos asesoramiento y estudiamos el mercado. No se trata solo de abrir negocios por abrir; cada proyecto debe apasionarnos y tener un concepto sólido. Si creemos en la idea, buscamos la manera de hacer la realidad”, explicó Griffouliere, quien también lidera la expansión hacia otros sectores como la minería y la construcción inmobiliaria.
Con la reciente apertura de Cora , un exclusivo restaurante en la Quinta Sección de Mendoza, Griffouliere continúa demostrando su capacidad para combinar creatividad y estrategia empresarial. Este nuevo espacio, que destaca por su excelencia en gastronomía y diseño, refuerza la marca Griffouliere como sinónimo de innovación y calidad.
Desde el transporte de combustible en yacimientos petroleros hasta la creación de experiencias únicas de entretenimiento, Germán Griffouliere es un ejemplo de cómo la versatilidad y la pasión pueden transformar desafíos en oportunidades y sueños en realidades que marcan tendencia.
