En un nuevo episodio cargado de pasión deportiva y anécdotas únicas, Bardo Deportivo by Lila recibió a Armando Corvalán, una de las figuras más influyentes del deporte mendocino. En diálogo con el Tano Robles, el exjugador de fútbol 11, técnico multicampeón en futsal y exentrenador de la Selección Argentina de Futsal, compartiste su experiencia, desafíos y reflexiones sobre dos mundos tan cercanos como distintos: el fútbol de campo y el futsal.
Corvalán, conocido por su aguda visión táctica y su capacidad para adaptarse, relató cómo su carrera comenzó en el fútbol 11 hasta los 19 años, antes de dar el salto al futsal a los 23. «Al principio era un mundo totalmente distinto», confesó . «La velocidad, los espacios reducidos y la presión constante hacen del futsal un deporte completamente diferente». Sin embargo, encontré en este formato una nueva pasión que lo llevaría a ser uno de los técnicos más exitosos de la provincia y del país.
Uno de los momentos más destacados de la entrevista fue cuando Corvalán habló sobre su labor seleccionando talentos en Mendoza, una provincia con más de 10.000 jugadores registrados, y en todo el país, donde la cifra asciende a cientos de millas. “El futsal ya no es el lugar al que llegan los que no lograron triunfar en fútbol 11. Ahora tiene su propio ecosistema, con jugadores genuinos que se forman desde inferiores”, explicó, diferenciando la actualidad del futsal de lo que era hace décadas.
Corvalán destacó que la evolución del deporte en términos tácticos y físicos lo ha convertido en una disciplina exigente y estratégica. “Un buen equipo de fútbol sala presiona constantemente y ataca con una dinámica que no permite pausas. Aunque algunos me tildan de técnico defensivo, yo siempre he creído en el equilibrio y la adaptación según el rival”, reflexionó.
A pesar de ser un «enfermo del futsal», como lo calificó Robles, Corvalán confesó que aún disfruta como hincha del fútbol 11, particularmente de Gimnasia y Esgrima de Mendoza. “El fútbol 11 es más estético, pero en futsal todo es más explosivo y técnico. Ver un partido de futsal es analizar cada jugada, porque en este deporte no hay tiempo para respirar”, señaló.
Con anécdotas que iban desde vestuarios hasta la selección nacional, Corvalán compartió su visión sobre el futuro del futsal argentino: “Creo que estamos en un punto de inflexión. Si seguimos fortaleciendo las bases, podremos ser una potencia mundial”.
El episodio de Bardo Deportivo de Lila dejó claro que Armando Corvalán es mucho más que un técnico exitoso: es un apasionado del deporte, un estratega meticuloso y un hincha fiel. Desde su amor por el fútbol de campo hasta su compromiso con el crecimiento del futsal, la entrevista fue un homenaje a una carrera dedicada a vivir y pensar el deporte desde todos sus aristas.
