En un encendido programa Cabotaje por Bardo, conducido por Mariano Bustos, el concejal del Partido Justicialista de Guaymallén, José Pozzoli, lanzó un claro desafío al ex intendente Marcelino Iglesias. Además, expresó su rechazo frontal a la instalación de un peaje en el Acceso Este, uno de los ejes más transitados del departamento.
Durante el programa, Pozzoli criticó las decisiones administrativas y presupuestarias en Guaymallén. Entre los temas abordados, destacó la reciente licitación de 17 millones de pesos para la compra de vestidos y zapatos destinados a las reinas de la vendimia distrital, una iniciativa impulsada por Mauricio Iglesias, hijo del ex intendente. Según el concejal, este gasto es «desproporcionado y éticamente cuestionable», especialmente en un contexto de crisis económica.
«Tenemos talleres de costura en el departamento que podrían haber hecho este trabajo por la tercera parte del costo, generando empleo genuino», sostuvo Pozzoli, aludiendo a posibles alternativas más económicas y socialmente responsables.
Pozzoli también se mostró en contra de la posibilidad de instalar un peaje en el Acceso Este, calificándolo como una «medida injusta y regresiva». Según el concejal, esta propuesta afectaría principalmente a los trabajadores que dependen de esta vía para sus traslados diarios. «Antes de pensar en nuevos impuestos, debemos optimizar los recursos que ya tenemos», afirmó, dejando entrever que una gestión más eficiente podría evitar medidas de este tipo.
Otro de los puntos críticos fue la gestión de desarrollos clandestinos. Pozzoli denunció que, en muchos casos, estos asentamientos crecen sin control gracias a la «vista gorda» de las autoridades. «El problema no es solo la clandestinidad, sino quién permite que estas construcciones prosperen sin planificación ni servicios básicos», dijo. Además, señaló que estas irregularidades suelen estar asociadas a intereses económicos y políticos, vinculando la falta de control con ingresos irregulares para algunos actores.
El concejal fue contundente al describir una brecha entre los dirigentes y los vecinos: «Mientras los funcionarios se reúnen en hoteles de lujo para hablar de la Mendoza del 2050, los problemas del 2024 siguen sin resolverse. Necesitamos menos discursos y más soluciones concretas para los problemas de hoy: saneamiento, agua, residuos y seguridad».
Como cierre, Pozzoli desafió públicamente al ex intendente Marcelino Iglesias a debatir sobre estos temas en un espacio abierto y televisado. «Es hora de que los dirigentes demos la cara y expliquemos nuestras decisiones. Los vecinos merecen transparencia y soluciones, no excusas ni despilfarros», concluyó.
La invitación está hecha. Ahora queda en manos de Iglesias aceptar el reto y enfrentar estas críticas, en un contexto donde la ciudadanía exige cada vez más rendición de cuentas y una administración eficiente de los recursos públicos.
