“Hola, soy Jimena Latorre y vine a hacer bardo”, arrancó con una sonrisa la ministra en una nueva edición de Bardo Financiero , el ciclo donde la economía y el humor se cruzan sin pedir permiso. Sentada junto a Nico y Mati, y con el respaldo habitual de Max Capital, la funcionaria protagonizó un episodio que mezcló política pública, anécdotas internacionales y hasta la moda minera.
La charla, que comenzó con el tono relajado, derivó rápidamente en una mezcla de chicanas amistosas y contenido con peso específico. Entre risas, Jimena fue presentada como “una ministra en la mesa”, y no tardó en meterse de lleno en el bardo: “Les doy la bienvenida a todos ustedes a este bardo financiero una vez más. En este caso, energía, minería y otras hierbas”, empujó, dejando en claro que el encuentro venía cargado.
Uno de los ejes de la conversación fue la reciente participación de la ministra en la feria minera más importante del mundo: la PDAC, en Toronto. Allí, Latorre tuvo la tarea de posicionar a Mendoza en el radar global de la inversión minera. «Nuestro rol fue vender Mendoza. No solo desde el gobierno, también con instituciones como el IT», explicó.
En ese contexto, contó que uno de los resultados más concretos fue la inclusión de Mendoza en el mapa del IT (Instituto de Tecnología de Canadá), un paso clave para proyectar a la provincia como polo atractivo para el desarrollo de proyectos.
Mati aportó una mirada más técnica sobre el evento: «Son muchas industrias bajo el paraguas de una sola industria. Desde el geólogo hasta el financiero, el abogado, el que vende la máquina exploradora. Es una red muy grande». A lo que la ministra agregó detalles del lugar: “Es como la Rural, pero en formato mall. Todo cerrado, porque cuando llegamos hacía 20 grados bajo cero”.
Como es costumbre en Bardo, no faltaron las bromas sobre los looks del equipo. “Mi suli te pusiste hoy”, tiró Jimena al ver la camisa de Mati, a lo que Nico agregó entre risas: “Siempre viene con la misma, como Marge Simpson”. Lejos de esquivar el chiste, Mati contraatacó: «Tendría que hacer una remera bancada por la minería. Que me pongan todos los patrocinadores y yo la uso».
Más allá del tono distendido, el trasfondo fue claro: cómo se potencia la inversión desde el sector público y privado, y cómo la sinergia entre gobiernos, instituciones y empresas puede hacer despegar proyectos que hoy parecen lejanos.
Bardo Financiero volvió a demostrar que se puede hablar de minería, energía y desarrollo económico sin perder frescura. Y con una ministra que no esquivó el bardo, sino que lo protagonizó. “Nos conocemos de otros eventos”, recordó Jimena, marcando que el trabajo en equipo entre política y capital privado tiene historia… y futuro.
