Bardo Fierros: Un viaje al epicentro del automovilismo argentino con Berni Llaver.

Comparte

Hay pilotos que se suben al auto y apagan todo lo demás. Berni Llaver es uno de ellos. Vive para correr y corre para vivir. Uno de los pilotos más grandes del país y un gran orgullo mendocino. En esta nueva edición de Bardo Fierros, nos adentramos en el mundo del automovilismo. Analizamos cómo se corre en la Fórmula 1, las estrategias y polémicas del TC2000, y exploramos los circuitos más exigentes del país.

“La verdad que el auto del día a día lo quiero que me lleve de punto A a punto B y punto”, asegura Llaver, desmitificando cualquier romanticismo sobre su Maverick. Y aclara: lo suyo, lo real, está en la pista.

Con una trayectoria que empezó a los siete años en karting y se consolidó con esfuerzo, sponsors de amigos y alguna puteada por radio, Berni no tiene problemas en admitir que el automovilismo es para pocos. “El 95% de los pilotos que están hoy en el primer nivel en Argentina son millonarios”, lanza sin anestesia. Para él, no es solo talento: es billetera, estrategia y una cuota de suerte bien manejada.

También se mete con los mitos y los códigos del deporte motor. ¿Los pilotos frenan en las curvas rápidas? ¿El push to pass es como el nitro del Rápido y Furioso? ¿Todos los autos del TC2000 tienen la misma potencia? “Hay margen de diferencia, pero no hace la gran diferencia. Lo que distingue es el piloto que, con un auto que anda menos, se mete adelante”, sentencia.

Fanático de la Fórmula 1, no duda en elogiar a Verstappen como el mejor de la historia entre los que vio correr. Pero también aclara que el alto rendimiento no perdona: “No tenés miedo a lastimarte, tenés miedo a equivocarte. A pasarte en una curva, a no largar bien. Todo se decide en detalles mínimos”.

Y si bien su presente lo encuentra firme en el TC2000, no descarta otras categorías: “El Turismo Nacional me gustaría, pero es caro. Acá todo es caro”. Con una lucidez filosa, Berni cierra con una verdad que muchos no se animan a decir: “El simulador sirve, pero el único lugar donde sentís el verdadero límite es en la pista. Y ahí, el margen de error es pared.”

Mirá el video completo acá.

━ leer más

Agrobardo: Juan Giugno y la reconversión que viene

En un nuevo episodio de Agrobardo, el espacio que pone la lupa sobre el presente y futuro del campo mendocino, la mesa recibió a...

Emprender, contenido y hamburguesas: la cocina real detrás del negocio

En este episodio de Roster By Bardo nos sentamos con Gonzalo “Gonchi” Domínguez, uno de los dueños de El Gordo al Arco y Chico...

Bardo se perfuma: el detrás de escena del marketing olfativo con Sandra Marzán

El estudio nunca se sintió tan perfumado como hoy. Entre risas, aplausos y algún que otro palo al aire, Daniela Cantautas volvió a Bardo...

De vender con un maletín a abrir su propio local: el mundo de la joyería

En un nuevo programa de Fondo de Comercio, el equipo se metió en un rubro que siempre está ligado a momentos importantes: la joyería....

Construcción en seco vs tradicional: el mito que divide a la obra

En un nuevo episodio de Bardo By LTN pusimos sobre la mesa un debate que atraviesa obras, presupuestos y sobremesas familiares: ¿construcción tradicional o...