En Argentina, hay autos que se venden por su historia… y otros por su golpe. En este nuevo episodio de Bardo Fierros by Omega Automotores, nos metemos en un mercado tan real como subterráneo: el de los autos chocados.
Johnny, socio de Full Chocado, no arrancó este negocio con un Excel ni con una estrategia de marketing. Lo arrancó después de volcar su propio auto. De ese golpe nació una idea, y de esa idea, una empresa que hoy compra, repara, vende y valora autos con daños, algunos leves, otros prácticamente irrecuperables. Todo, con una regla clara: la honestidad primero.
En un rubro muchas veces asociado al engaño o lo trucho, acá se apuesta a lo contrario: mostrar todo como es. Fotos reales, descripción de daños, detalles técnicos. Nada de disfrazar el auto. “Si está chocado, que se note”, dice.
Y no lo hace por marketing: lo hace porque entiende que la única forma de construir algo duradero en este negocio es con transparencia. Especialmente en un país donde todo parece tener un “pero”.
Además de autos, Johnny también compra camiones chocados. Aunque es un nicho más complejo y con mucha logística, tiene un potencial económico enorme. Y en paralelo, está el mundo digital. Full Chocado usa Instagram, bots con IA y marketing de contenido para captar clientes. Lo que antes era un negocio de galpón, hoy se mueve con reels, historias y datos precisos.
Un punto que repite Johnny es que muchos vendedores llegan hartos. No quieren plata, quieren sacarse el problema de encima. Ahí entra la experiencia: saber leer la urgencia del otro, pero también conocer el valor real del auto. No pagar de más por un desastre. No regatear por algo que sabés que se va a vender solo.
El mundo de los autos chocados no es para cualquiera. Pero si sabés moverte, hay plata, aprendizaje y hasta cierta belleza en lo que otros tiran.
En este nuevo capítulo de Bardo Fierros, le sacamos el barro a un negocio lleno de golpes pero también de estrategias que funcionan.
Mira la nota completa aqui:
