Belén Domizio, científica y veterinaria dedicada al cuidado de delfines, vio cómo su vida cambió de manera drástica tras ser diagnosticada con mielitis, una enfermedad autoinmune que atacó su médula espinal y la dejó cuadripléjica en cuestión de horas. Lo que comenzó como un dolor en el pecho mientras corría en un parque, rápidamente se convirtió en una emergencia médica que marcó el inicio de una intensa lucha por recuperar su movilidad y reconstruir su vida.
En una emotiva entrevista con Bardo, Belén compartió los detalles de su experiencia: “En dos horas, pasé de correr a no poder moverme del cuello hacia abajo. Fue un golpe que jamás imaginé en mi vida”. La mielitis, desencadenada tras haber tenido COVID-19, provocó que sus propios anticuerpos atacaran su médula cervical, llevándola a una situación crítica en la que incluso su respiración se vio comprometida.
A pesar de un diagnóstico tardío y un proceso médico lleno de incertidumbre, Belén encontró en su red de apoyo, su pareja y su determinación personal las claves para superar los momentos más oscuros. “Lo que más me ayudó fue tener un objetivo claro. Me enfoqué en mover el dedo gordo del pie, porque el kinesiólogo me dijo que eso significaría que todo mi cuerpo estaba conectado. Me pasé días enteros concentrada, y cuando finalmente lo logré, supe que podía caminar de nuevo”.
Tras meses de rehabilitación intensiva en el Instituto Fleming de Buenos Aires, Belén dio sus primeros pasos nuevamente, enfrentándose a un mundo que no siempre está adaptado para personas con discapacidades. “Hasta hoy, me encuentro con desafíos cotidianos, como pantallas táctiles que no puedo usar por la movilidad limitada en mis manos o baños inaccesibles. Es un recordatorio constante de que la sociedad no está diseñada para todos”.
Belén destaca la importancia del apoyo de su pareja, Andrés, y de sus amigos, quienes fueron fundamentales en su recuperación emocional y física. Su experiencia también la llevó a replantearse su vida y su misión: compartir su historia para inspirar y ayudar a otros.
“Cuando publiqué un video hablando de lo que me pasó, personas de todo el mundo me contactaron, desde España hasta Estados Unidos. Me di cuenta de que mi historia podía dar esperanza y servir de guía para quienes enfrentan situaciones similares”.
Actualmente, Belén se encuentra escribiendo un libro donde narra en profundidad su experiencia y el aprendizaje que surgió de esta etapa de su vida. También aboga por un mundo más inclusivo, donde las personas con discapacidades puedan desenvolverse sin barreras.
“Pasé de ser una científica que trabajó con delfines a aprender a vestirme, a atarme los cordones, a caminar de nuevo. Este proceso me enseñó la importancia de la empatía y de nunca subestimar el poder de la resiliencia”.
Belén Domizio es un ejemplo viviente de que, incluso en los momentos más difíciles, la fuerza interior y el apoyo adecuado pueden transformar la adversidad en una oportunidad para inspirar y marcar la diferencia.
