En una nueva entrega de Bardo Financiero por Max Capital, Nico Attias y Federico Giroldi conversaron con José Zuccardi, un referente empresarial de Argentina, reconocido por su influencia en la vitivinicultura y su enfoque en las empresas familiares. Durante la charla, Zuccardi compartió valiosas claves sobre cómo las pymes familiares pueden asegurar su éxito a lo largo del tiempo, asegurando un legado sólido mediante la implementación de un protocolo familiar eficaz.
Con más de 40 años de experiencia en el mundo del vino, Zuccardi comenzó su trayectoria en la vitivinicultura en 1976, sumándose a la empresa familiar que su padre, un ingeniero innovador, fundó en Mendoza. A lo largo de su carrera, la compañía ha evolucionado con éxito, expandiéndose más allá de la viticultura hacia nuevas áreas como la producción de aceite de oliva premium y la hospitalidad, un movimiento impulsado por la creciente importancia del enoturismo.
Uno de los puntos clave que Zuccardi subrayó fue la importancia de la innovación dentro de una empresa familiar. A pesar de ser un negocio habitualmente asociado con la tierra y la herencia, destacó que la innovación es esencial para mantenerse competitivo. En su caso, esto se traduce en diversificación: no solo se dedica a la producción de vino, sino también a la creación de aceites de oliva premium, una categoría que aún estaba en sus inicios en Argentina cuando la adoptaron. «El vino no es solo tradición, hoy innovamos, y hemos incursionado en otras actividades», explicó.
El empresario también enfatizó la necesidad de un protocolo familiar claro, un aspecto fundamental para las pymes que buscan asegurar su continuidad generacional. Aseguró que el desafío más grande para las empresas familiares es la armonización entre los diferentes miembros de la familia, quienes deben tener roles definidos y seguir valores compartidos que refuercen la estabilidad organizacional.
Otro aspecto clave en la charla fue el liderazgo y la profesionalización. Para Zuccardi, una empresa familiar no solo debe ser liderada con visión, sino también con un alto nivel de profesionalización, lo cual implica la constante capacitación del personal. «Nos enfocamos en la calidad de los productos y también en la calidad de la gestión», indicó. Esto se refleja en los programas de formación que implementan, desde la educación secundaria hasta la capacitación en sostenibilidad y comercialización, abriendo oportunidades tanto dentro como fuera de la empresa.
Con respecto a la sostenibilidad, Zuccardi habló del compromiso con el medio ambient , mencionando su enfoque en prácticas agrícolas que no solo busquen la rentabilidad, sino que también cuiden el entorno. «Cuidamos el medio ambiente para que los que vengan atrás nuestro puedan hacer lo mismo», expresó.
En cuanto a la rentabilidad, el empresario dejó claro que no es el último, sino una condición necesaria para seguir invirtiendo y haciendo crecer la empresa. «La rentabilidad para las empresas equivale a la respiración para las personas. Si no respiras, te mueres», señaló, resaltando la importancia de ver la rentabilidad como un medio para alcanzar otros objetivos más amplios, como la innovación, la sostenibilidad y el impacto. social.
El enfoque de Zuccardi sobre el «triple impacto» se alinea con la visión moderna de las empresas familiares: rentabilidad, responsabilidad social y cuidado del medio ambiente deben ir de la mano. La clave, según él, está en la capacidad de las empresas para adaptarse constantemente y mantenerse actualizadas, enfrentando los desafíos del mundo moderno.
El diálogo también tocó el tema de la expansión internacional. Como un verdadero embajador del vino mendocino, Zuccardi se dedica a representar su tierra en los más de 70 países donde sus productos están presentes, mostrando al mundo la calidad y el esfuerzo detrás de cada botella de vino que lleva la firma de su familia.
Para cerrar, el empresario reflexionó sobre los cambios generacionales dentro de las empresas familiares, asegurando que cada generación debe ser vista como fundadora. En su caso, sus hijos se han sumado con proyectos propios que han ayudado a reorientar la empresa hacia nuevos horizontes, como el caso de la bodega en el Valle de Uco y la producción de aceite de oliva. Este enfoque, según él, es lo que ha permitido a la empresa adaptarse con éxito a los cambios rápidos del mercado y la economía global.
