En el reciente tercer episodio de Cabotaje por BARDO , el periodista Mariano Bustos llevó a cabo una conversación en profundidad con el concejal José Pozzoli y el denunciante Mauricio Japaz. En el centro de la charla, que da inicio a la tercera edición del programa, estuvo el ambicioso plan de obras que Guaymallén ha lanzado para modernizar su infraestructura, con una inversión privada de 300 millones de dólares anunciada por el intendente Marcos Calvente junto al gobernador Alfredo Cornejo. La meta: lograr un desarrollo urbanístico ordenado, una tarea nada sencilla en uno de los municipios más dinámicos y complejos de Mendoza.
Bustos y sus invitados abordaron las tensiones entre un plan de infraestructura planificada y el crecimiento territorial desordenado que ha caracterizado a Guaymallén en los últimos años. “Hoy tenemos aproximadamente 120 a 130 barrios sin regularizar”, explicó Pozzoli, quien detalló que solo ocho de las 88 propuestas de loteos planteadas desde 2016 han recibido aprobación municipal. “El municipio es una máquina de impedir cuando se trata de regularizar”, afirmó el concejal, aludiendo a problemas burocráticos y una falta de respuestas efectivas ante las demandas de los vecinos.
Japaz, ingeniero civil y residente en la zona de San Francisco del Monte, compartió sus propias experiencias al tratar de denunciar irregularidades en el crecimiento de los barrios. Entre sus críticas, Japaz describió la proliferación de construcciones que no cumplen con los estándares básicos, como la disponibilidad de áreas de estacionamiento adecuadas, la carencia de infraestructura de servicios o el espacio urbano limitado. Además, mencionó el impacto negativo en la vida diaria de los vecinos, quienes se ven obligados a enfrentar problemas de tráfico y falta de servicios básicos como agua potable y energía.
La conversación también se tornó tensa al abordar la seguridad y la calidad de las obras en la zona. Un ejemplo que subrayó Mauricio Japaz fue la reciente inauguración de un puente que carecía de barandas de seguridad. La situación ha sido motivo de críticas en redes sociales y ha puesto en duda el compromiso de las autoridades con la seguridad de los ciudadanos.
Japaz y Pozzoli coincidieron en que el desarrollo urbano en Guaymallén debe ir acompañado de una planificación y regulación más estrictas, tanto en el ámbito privado como en el público. Además, destacaron que las inversiones en infraestructura deben estar alineadas con una expansión ordenada que respete las normas de urbanismo. Al respecto, Bustos cerró el programa enfatizando la importancia de escuchar a los vecinos y de hacer frente a los problemas estructurales que han frenado el crecimiento ordenado del municipio.
Este episodio de Cabotaje ha expuesto la dualidad que enfrenta Guaymallén: un crecimiento impulsado por inversiones y la urgencia de una reorganización urbanística que permita mejorar la calidad de vida de sus residentes. Como concluyeron sus protagonistas, el futuro del municipio dependerá de la capacidad de las autoridades y la comunidad para abordar estos desafíos con responsabilidad y eficacia.
