En este episodio de Bardo Arquitectura by Grupo LTN, nos metimos en el detrás de escena de una obra distinta: la casa de un DJ construida con paneles LTN. Hablamos con Tom Hughes, arquitecto, y Alfre Merlo, DJ y propietario, sobre los desafíos de construir con steel frame en Mendoza, los tiempos de obra, los proveedores y la importancia de planificar antes de poner el primer tornillo.
“Uno piensa en materiales, pero hay que tener en cuenta un montón de cosas más”, dice Tom, abriendo la charla sobre lo que realmente implica construir. En Mendoza, el steel frame todavía genera dudas, pero Alfre lo tiene claro: “Antes lo veía solo como un sistema para cerramientos, pero ahora estoy enamorado del sistema. Es tremendo”. Ambos coinciden en que la clave del éxito no está en el costo, sino en el tiempo. “El sistema no es más barato, lo que hace es ahorrarte tiempo. Ganás si lo hacés rápido”, afirma Hughes.
Sin embargo, construir rápido en la realidad local no siempre es posible. Los proveedores que no cumplen los plazos o que no se adaptan al ritmo del sistema terminan afectando la eficiencia del proceso. “Necesitamos aceitar los tiempos, no puede ser que una casa tarde un año”, reclama Tom, mientras Alfre recuerda entre risas —y frustración— una experiencia con un proveedor que lo dejó plantado. Aun así, el DJ asegura que volvería a elegir el sistema sin dudarlo: “Es ágil, limpio y da resultados increíbles”.
Otro punto clave es la planificación. Hughes lo dice sin rodeos: “En Mendoza no estamos acostumbrados a hacer planos ejecutivos. Hacemos un montón de planos que nadie lee”. Para él, la diferencia entre una obra que fluye y una que se estanca está en el diseño previo. “Lo ideal es dejar todo listo antes de arrancar. Una casa lleva más horas de estudio que de obra”, explica. Es un cambio cultural: planificar más para construir mejor.
Y si de perfección se trata, Alfre tiene claro lo que no podía faltar: la acústica. “Soy un enfermo del sonido, y se logró perfecto. Ningún vecino se ha quejado”, cuenta entre risas. Hughes complementa: “Hay que desarrollar bien el ‘sándwich’ de pared; así funciona térmica y acústicamente”. Ambos coinciden en que Mendoza necesita un paso más: profesionalizar a los proveedores y entender que la construcción moderna no solo se trata de levantar paredes, sino de coordinar tiempos, materiales y equipos.
Como resume Tom con una mezcla de resignación y experiencia: “Ninguna obra termina en tiempo y costos”. Pero, como demuestra esta historia, cuando la pasión, la planificación y la innovación se alinean, el resultado vale cada hora invertida.
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