En este episodio de Max Capital charlamos con Martín Lerdon, fundador de Prolube, la empresa mendocina que hoy es sinónimo de servicios de lubricación automotriz. Lo que empezó como un taller con visión clara se transformó en un proyecto que creció a fuerza de innovación, trabajo constante y una lectura atenta del mercado.
Martín contó cómo nació el emprendimiento y lo difícil que fue hacer pie en un rubro tan competitivo. “En este negocio si no innovás, desaparecés”, aseguró, destacando que la clave estuvo en ofrecer un servicio rápido, confiable y con un plus de atención que marque la diferencia frente a las grandes cadenas.
El camino no fue sencillo: entre vaivenes económicos, cambios en el consumo y la eterna incertidumbre argentina, Prolube se mantuvo en pie gracias a la adaptabilidad y al trabajo en equipo. Desde sumar tecnología hasta capacitar al personal, cada paso fue pensado para sostener el crecimiento sin perder identidad.
Más allá de los fierros, lo que realmente aparece en la historia de Prolube es una forma de entender los negocios: escuchar al cliente, detectar necesidades reales y ofrecer soluciones que lo fidelicen. Para Martín, ese es el motor que mantiene la empresa en movimiento.
Un episodio que mezcla visión empresarial, historias de taller y aprendizajes de primera mano. Porque al final, Prolube demuestra que en un rubro lleno de competencia todavía hay lugar para crecer, siempre que se haga con estrategia, pasión y la capacidad de reinventarse.
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