El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) se suma a los organismos afectados por la política de recortes del gobierno de Javier Milei. Carlos Tizio, presidente del INV, confirmó que han reducido contratos y reevaluado el exceso de vehículos oficiales en el organismo.
Siguiendo la línea del gobierno, Tizio destacó el esfuerzo por reducir el Estado, indicando que el INV ha disminuido significativamente su flota vehicular, pasando de 125 a 80 vehículos oficiales, lo que implica un ahorro en diversos gastos operativos. Además, se ha reducido un 20% el personal contratado, con 28 contratos no renovados.
Por otro lado, Tizio defendió el pase a planta permanente de empleados mediante concursos, una iniciativa iniciada en la gestión anterior. Aunque bajo la administración anterior aludían a ello, el actual presidente sostiene que es una decisión acertada para integrar al personal con experiencia y capacidad.
En cuanto a la polémica sobre la importación de vino de Chile, Tizio aclaró el rol del INV en el proceso de control y certificación, destacando que la decisión de importar recae en la Secretaría de Comercio. Sobre el impacto de estas importaciones, reconoció el desafío que representa para la industria local, abogando por un trabajo conjunto con Cancillería para reducir aranceles y mejorar la competitividad en el mercado internacional.
