En la charla con Leonardo Pitella y Rubén David, el foco estuvo en la cultura, la educación y la visión a largo plazo en Mendoza. Se habló de la pérdida de espacios culturales como teatros y museos, y de la necesidad de que empresarios y sociedad se comprometan a recuperarlos, porque no siempre el Estado puede hacerse cargo. También se destacó cómo la educación es clave para no ir “para abajo” y cómo pensar en proyectos a 20 años o más es fundamental para sostener el futuro de la provincia.
Rubén remarcó que elegir Mendoza es una apuesta consciente: aunque los cambios a corto plazo son difíciles, el largo plazo es el único camino. Se puso como ejemplo a Pagani, que construyó en un lugar inesperado del mundo pero con visión global.
La conversación también abordó el desafío de hacer llegar los eventos y la cultura a la gente, y la sensación de que en Mendoza muchas veces uno se entera tarde. Allí apareció la eterna pregunta: ¿por qué apostar a Mendoza?, con la convicción de que hay que insistir, aunque duela, porque la identidad local merece sostenerse.
En definitiva, fue una charla sobre cómo los empresarios mendocinos pueden ser motores de cultura y desarrollo, siempre que piensen más allá de la coyuntura inmediata.
