En este episodio de Lila, recibimos a Estefanía Banini, una referente absoluta del fútbol femenino argentino. Mendocina, capitana, campeona, mundialista. Su nombre no solo está en las estadísticas: está en la historia. Banini no es solo una gran jugadora, es una mujer que empujó un cambio. En la cancha, pero también afuera, donde la voz pesa más cuando se dice con convicción.
Desde sus inicios en las canchitas de barrio hasta los estadios europeos, el recorrido de Banini es prueba de que el talento sin oportunidades se apaga. “Cuando era chica, ni soñaba con vivir del fútbol. Eso no existía para nosotras”, dijo con una mezcla de orgullo y memoria. Pero existió. Porque ella, y tantas otras, lo hicieron posible a puro esfuerzo y goles en silencio.
En la charla habló de su experiencia en Colo-Colo, en la liga de Estados Unidos y en España. Pero también del detrás de escena: las veces que tuvo que romper moldes, elegir caminos difíciles, plantarse frente a decisiones que la dejaban afuera por no callarse. “Liderar también es decir lo que incomoda”, soltó. Y en su historia hay tanto de gambeta como de coraje.
Banini fue parte del primer punto mundialista femenino para Argentina en Francia 2019. También fue elegida en el equipo ideal de la década y en el once mundial de FIFPro. Pero quizás su mayor logro no esté en los trofeos: está en haber abierto camino para que hoy haya más pibas con camiseta y sueños claros. Que sepan que llegar es posible, pero también cuesta. Y vale la pena.
“Esto no fue de un día para el otro. Nosotras tuvimos que pelear por lo básico: una cancha, un vestuario, un sueldo”, recordó. Y esa frase lo resume todo. Banini no solo representa una generación: la transforma. Porque si hoy hay más fútbol femenino, más visibilidad y más respeto, es porque mujeres como ella se animaron a hacer ruido, con la pelota en los pies y la voz firme.
Mira la nota completa aqui:
