¿Más fútbol, más emoción o más negocio?
En tiempos donde los calendarios del fútbol parecen estirarse como chicle, el nuevo formato del Mundial levanta opiniones divididas. Nos metimos en esta conversación para hacer lo que mejor sabemos: abrir la cancha. En una charla sin filtro con Ariel, el tema giró en torno a lo que se gana y lo que se pierde cuando la pelota gira más veces.
Un mundial cada vez más largo y la tendencia parece clara: más equipos, más partidos, más países mirando. “Parece que el fútbol va por ahí”, dice Ariel, comparando la expansión con lo que ya ocurre en el Mundial de Clubes, la Champions y hasta el fútbol argentino. Lo que se gana en espectáculo puede perderse en épica. ¿Dónde queda ese Argentina-Inglaterra de fase de grupos, como en 2002?
Una de las transformaciones más fuertes es la incorporación de 16avos de final. “Eso me la re baja”, admite entre risas, aunque luego matiza: los partidos eliminatorios son los mejores. Hay miedo, claro, sobre todo si sos argentino. Pero también hay una verdad futbolera indiscutible: el drama del ‘mata-mata’ tiene algo que nos atrapa.
La charla derivó en algo más profundo. “Esto es un negocio”, dice Ariel sin vueltas. Y no se equivoca: de 64 partidos se pasará a más de 100. ¿El Mundial pierde mística o se adapta a los tiempos que corren?
Como sea, si el fútbol es pasión, también es mercado. Pese a las críticas y dudas, Ariel no duda cuando le preguntamos por el resultado del partido de esta noche: “Argentina gana 3 a 0. Y es la mejor selección de la historia”. En medio de cambios, reglas nuevas y negocios millonarios, la fe del hincha sigue siendo inalterable. Y ahí, quizás, esté lo más puro del juego.
