En un nuevo episodio de Bardo Financiero By Max , Jorge Parera, dueño de la reconocida cadena Farmacias Chester , ofreció una mirada única al negocio farmacéutico en Mendoza. Con casi un siglo de historia, Farmacias Chester no solo ha sobrevivido, sino que ha prosperado, adaptándose a los vertiginosos cambios en la industria y superando desafíos significativos.
Farmacias Chester se prepara para celebrar en septiembre de 2025 su centenario, un hito histórico en un país donde los emprendimientos suelen tener una vida útil promedio de dos años. Según Parera, la clave del éxito radica en mantener una línea clara y firme: priorizar el papel del farmacéutico, enfocándose en medicamentos, perfumería y dermocosmética, sin perder de vista los valores que fundaron el negocio.
“La farmacia de hace 100 años no tiene nada que ver con la de hoy. Antes, los medicamentos se preparaban artesanalmente en laboratorios propios; hoy, son productos industrializados con altísimos estándares de calidad. Este cambio ha sido tan drástico que, en muchos casos, las farmacias han terminado transformándose en kioscos para sobrevivir”, señaló Parera.
Durante la entrevista, Parera habló sobre cómo las regulaciones gubernamentales han afectado al sector. Destacó que el negocio farmacéutico es un “servicio público impropio” y, como tal, no puede estar completamente sujeto a las leyes del mercado. Sin embargo, la creciente presión de la seguridad social y las reglas de trazabilidad han reducido considerablemente los márgenes de rentabilidad.
“El medicamento debería ser el eje del negocio, pero muchas veces nos vemos obligados a vender otros productos, como golosinas, para mantenernos a flote. Es un absurdo que algo tan cómodo como los medicamentos no sean lo suficientemente rentables”, expresó con tono crítico.
La llegada de cadenas como Farmacity también ha reconfigurado el panorama. Parera explicó que estas grandes cadenas tienen modelos de negocio distintos, más impersonalizados y orientados al volumen, mientras que Farmacias Chester prioriza el trato cercano y personalizado. Además, destacó la importancia de la Cooperativa Farmacéutica de Mendoza , un modelo que permite a las farmacias locales mantenerse competitivas a través de compras conjuntas.
“Somos parte de una cooperativa que tiene el 65% del mercado mendocino. Esto nos permite negociar mejores precios y mantener una estructura sostenible. Es un activo que cuidamos y que
Parera desglosó la economía del negocio farmacéutico: “El margen bruto de un medicamento ronda el 30-33%, pero entre los aportes a la seguridad social y los costos salariales, esa ganancia se reduce al 3% en el mejor de los casos. Lo que compensa es la alta rotación, vendemos un mismo producto muchas veces al año”.
Con ocho sucursales distribuidas en Godoy Cruz y Capital, Farmacias Chester sigue siendo un pilar en la comunidad mendocina. Parera cerró con una reflexión sobre el rumbo del sector: “Necesitamos políticas que permitan que la farmacia sea razonablemente rentable sin perder de vista su rol como servicio público. No deberíamos depender de vender chocolates para sobrevivir”.
