El exdiputado José Luis Ramón, abogado y defensor de los derechos de los consumidores, volvió a estar en el centro de la escena durante su reciente paso por el Bardo. En una charla extensa, Ramón repasó su carrera, su trabajo en el Congreso y su retorno a las causas que lo catapultaron como una figura popular, en especial entre las clases trabajadoras de Mendoza.
Ramón destacó su lucha desde 2008 cuando, como abogado, representó a más de 480.000 familias mendocinas afectadas por las altas tarifas de gas. «Logramos que la Justicia Federal protegiera el bolsillo de los mendocinos durante 13 años», comentó. Este esfuerzo culminó en la aprobación de la Ley de Zona Fría en 2020, una de las pocas leyes creadas sin la influencia de grandes lobbies empresariales.
Durante la entrevista, Ramón reconoció que su imagen pública se ha visto afectada tras su incursión en la política. “Cuando te metes en política, es fácil que te ensucien”, admitió. No obstante, defendió su legado, resaltando las leyes que impulsó, como la de Góndolas y la de Zona Fría, además de acuerdos clave con figuras como Anabel Fernández Sagasti y Julio Cobos. “Tocar intereses tan poderosos como los de las distribuidoras de gas o los supermercados genera reacciones y campañas de desprestigio”, aseguró.
Ahora, Ramón vuelve a sus orígenes. Al margen de la política, ha retomado su rol como abogado, atendiendo gratuitamente a personas en ferias populares de Mendoza. «Voy con mi mesita y asesoro a quienes no tienen acceso a un abogado. Esa fue mi vida antes de la política y sigue siendo mi vocación», expresó. Para él, su trabajo actual es una vuelta a los orígenes, donde siempre buscó proteger los intereses de los sectores más vulnerables.
Ramón también adelantó que recientemente ha iniciado un nuevo juicio colectivo para proteger a los mendocinos de las abusivas tarifas de gas y electricidad. “El juicio ya está en marcha, y espero que la Justicia actúe de manera justa para las familias que no pueden pagar facturas impagables”.
A pesar de su desgaste en el ámbito político, Ramón no descarta continuar participando en proyectos legislativos que beneficien a los consumidores. Sin embargo, su foco principal hoy está en su trabajo como abogado, defendiendo a las personas de las prácticas abusivas de empresas de servicios públicos.
Ramón sigue siendo una figura que genera reacciones en la sociedad mendocina, y aunque algunos lo ven como una figura “cancelada”, él se mantiene firme en su convicción de que su lucha por los derechos de los consumidores es su mayor legado.
