En una edición especial de Génesis , programa conducido por Sol Salinas en Canal Bardo , se llevó a cabo un encuentro significativo para reflexionar sobre el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, conmemorado cada 25 de noviembre. La transmisión contó con la participación de tres mujeres de distintos vertientes políticos: Paloma Scalco (PJ), Camila Pessino (UCR) y Ceci Soler (PL), quienes compartieron sus vivencias, perspectivas y desafíos en un diálogo marcado por la diversidad y la sororidad.
Sol Salinas abrió el programa con un potente mensaje: «Ayer se conmemoró un nuevo 25 de noviembre, fecha que recuerda a las hermanas Mirabal, asesinadas por la dictadura de Trujillo. Ellas no pudieron, pero nosotras seguimos . Este espacio es una invitación a hablar sin condicionamientos, a reflexionar sobre nuestra realidad como mujeres en un mundo turbulento». Salinas destacó la posición única de la generación actual, a la que denominó «bisagra», un puente entre las restricciones vividas por las generaciones anteriores y los avances alcanzados en la actualidad.
«La independencia económica, profesional y emocional que disfrutamos hoy era impensable para nuestras madres y abuelas, pero aún enfrentamos un costo alto: la lucha constante contra mandatos patriarcales y desigualdades estructurales», afirmó la conductora.
Las invitadas, representantes de espacios políticos con enfoques diversos, coincidieron en que ser mujer en la arena política sigue siendo un desafío. Ceci Soler, del Partido Libertario, habló desde una postura disruptiva: «Mi espacio político no prioriza estos temas. La lucha es diaria, porque aún persiste la creencia de que nuestras opiniones tienen menos peso. Es agotador, pero necesario».
Por su parte, Camila Pessino, de la Unión Cívica Radical, hizo hincapié en la importancia de la formación: «Vengo de la Franja Morada, una escuela política invaluable. Desde ahí entendí que el privilegio de ocupar un espacio en la universidad pública trae consigo la responsabilidad de abogar por más mujeres en lugares de poder».
Paloma Scalco, del Partido Justicialista, enfatizó la necesidad de trascender las banderas partidarias: «Los grandes logros del movimiento de mujeres han sido fruto de la unión, dejando de lado las diferencias ideológicas. Rompimos lógicas tradicionales de poder y conseguimos avances históricos porque priorizamos los intereses colectivos”.
El debate giró también en torno al agosto que conlleva la lucha feminista. «Estamos cansadas», expresó Salinas. «Cansadas de tener que probar siempre más que los hombres, de defensor cada conquista como si fuera la última, de estar en una constante posición de batalla».
Las invitadas coincidieron en que la disminución en la convocatoria a marchas y movilizaciones refleja este desgaste, pero también una necesidad de renovar estrategias y discursos. «El desafío es cultural», concluye Soler. «No basta con leyes, necesitamos que las mujeres se sientan parte y continúen la lucha desde donde estén».
El programa cerró con un brindis simbólico por la unidad y el cambio. «Nos une algo que está por encima de nuestras diferencias: somos mujeres. Y sabemos que juntas, podemos transformar nuestras realidades», señaló Scalco.
El #25N en Génesis dejó una reflexión profunda: ser bisagra implica responsabilidades y desafíos. La generación actual puede sentirse privilegiada por los derechos alcanzados, pero no debe olvidar que estos derechos son el resultado de luchas pasadas y deben ser defendidos y ampliados para las generaciones futuras.
