En este episodio de Bardo Salud, conocemos la historia de Fran, un niño mendocino de 10 años que vive con epidermólisis bullosa, una enfermedad genética rara conocida como piel de cristal. Su piel es tan frágil que el más mínimo roce puede lastimarla, pero eso no le impide sonreír, jugar y soñar con convertirse en streamer. Acompañado por su mamá, Analía, comparte cómo es su día a día y qué significa convivir con una condición tan desafiante.
Fran pasa sus días entre curaciones, terapias y juegos. Duerme sobre un colchón de agua para evitar la fricción y necesita hasta 480 vendas por mes. Aun así, no pierde la energía ni el humor. “Me gusta jugar a Minecraft, dibujar y jugar con mi perra Oveja”, dice con una sonrisa. Su mamá agrega: “Él tiene una fuerza increíble. Siempre decimos que su traje no es de superhéroe, sino de vendas”.
Entre las risas y anécdotas, también hay espacio para la reflexión. Analía recuerda uno de los consejos que más la marcaron: “Disfrutá el día. Hoy está, mañana no sabés.” Y confiesa: “Nos habían dicho que Fran no iba a llegar al año de vida. Hoy tiene 10 y está más vivo que nunca. Por eso no hacemos planes: solo intentamos que cada día sea feliz”.
Con su campaña “No me mires diferente”, la familia busca visibilizar la enfermedad y derribar prejuicios. “No queremos que le digan ‘pobrecito’. Él se llama Fran”, insiste Analía. Y es que detrás de las vendas, los cuidados y los viajes médicos, hay un niño que, como cualquiera, ama el fútbol, la música y sueña con aprender a nadar. Fran lo resume mejor que nadie: “No me quiero morir joven. Todavía tengo muchas comidas que probar.»
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