En este episodio de Bardo Construcción By Grupo LTN, conversamos con Marcelo Magri, Maestro Mayor de Obras, ingeniero civil y una de las personas que más conoce el pulso real de una obra. No desde el escritorio, sino desde el barro, la altura, el viento, el estrés y esas decisiones que definen si un proyecto avanza o se derrumba. Marcelo comparte su experiencia en obras emblemáticas —incluida una de las cámaras de frío más grandes del país— y revela lo que significa coordinar gremios, oficios y sistemas constructivos que conviven a contrarreloj.
Más allá de los planos, Magri habla de lo que nadie te explica: cómo se organiza un equipo cuando conviven materiales húmedos y sistemas en seco, cómo se ajustan tiempos frente a paradas imprevistas y qué pasa cuando la teoría choca con la realidad del terreno. Su relato muestra que la construcción es un ecosistema vivo donde cada oficio importa y donde la precisión técnica solo funciona si está acompañada de experiencia, diálogo y toma de decisiones rápidas.
Otro eje clave de la charla es la cultura de obra y el valor del equipo humano. Marcelo explica por qué prefiere formar operarios desde cero antes que trabajar con mano de obra “contaminada”, cómo detectar a un buen supervisor y por qué en la obra la mentira es el error más caro. También detalla los desafíos de trabajar en altura, en climas extremos o con tecnologías nuevas, donde la seguridad y la capacitación son tan importantes como el montaje mismo.
La conversación también se mete en temas sensibles del sector: la relación con los gremios, los cuellos de botella que generan paradas obligadas y la negociación constante con contratistas y directores de obra para evitar pérdidas de tiempo y de rentabilidad. Según Magri, una obra exitosa no solo depende de los planos o del presupuesto, sino de la capacidad de prever conflictos, dialogar, documentar y adaptarse rápido a un entorno donde todo puede cambiar de un día para el otro.
Para cerrar, Marcelo deja un mensaje para los jóvenes profesionales que empiezan: no tener miedo a decir “no sé”, aprender en el hacer, rodearse de gente confiable y mantener la humildad como herramienta de liderazgo. Porque, como él dice, “la obra es tan grande o tan chica como la responsabilidad con la que la encares”. Una conversación honesta, directa y llena de aprendizajes reales para cualquiera que esté dentro —o quiera entrar— al mundo de la construcción.
Mira la nota completa aqui:
