En este episodio de Fondo de Comercio By Bardo, el negocio del pan, la carne y la plancha se convierte en tema central. Charlamos con Emanuel Chirino y Claudio Rodríguez, socios fundadores de Corner Club, una lomitería que nació dentro de un barrio privado y hoy es un caso de éxito mendocino.
Detrás del “lomo perfecto” hay más que buen sabor: inversión, planificación y muchas horas de prueba y error. Los dueños de Corner Club explican que para arrancar se necesitan alrededor de 15 a 20 millones de pesos, cinco elementos básicos —plancha, freidora, freezer, heladera y mobiliario—, y una idea clara del concepto: “No se trata de copiar una hamburguesería, sino de entender qué te gusta hacer y hacerlo bien”.
La rentabilidad ronda el 20%, el recupero puede lograrse en menos de un año, y la clave, aseguran, es no negociar la calidad. “El pan y la carne son el alma del negocio. Un buen pan puede salvarte, un pan malo te arruina el día”, dice Claudio entre risas.
Corner Club funciona sin mozos, con servicio rápido, delivery interno y una estructura ágil. Su éxito demuestra que la gastronomía mendocina todavía tiene espacio para reinventarse desde la simpleza: un lomo bien hecho, con identidad y constancia.
“Todo empezó como una locura entre amigos —cuenta Emanuel—. Hoy es una marca que crece y un punto de encuentro para el barrio. Porque en el fondo, abrir una lomitería no es solo vender comida: es crear un lugar donde la gente quiera volver”.
Mira la nota completa aqui:
